El QX60 Sport 2026: Cuando la Actitud Manda.
Especial para PASION AUTOS / LUIS FERNANDEZ /
El QX60 siempre ha sido el SUV que sostiene a Infiniti en el mercado estadounidense: el que compra la familia que quiere “algo premium” sin caer en el impuesto emocional de un Audi o un Porsche.
Con el modelo 2026, la marca intenta un relevo generacional silencioso, casi quirúrgico: mantener la fórmula, afinar los bordes y, sobre todo, introducir un acabado Sport que promete más carácter sin tocar realmente la mecánica.
Y ahí empieza la tensión. Porque el comprador de este QX60 Sport no es el que busca un juguete dinámico; es el que quiere presencia, confort y un toque de exclusividad sin pagar por un QX80.

Arquitectura y Estética
El QX60 2026 mantiene la plataforma introducida en 2022, pero la viste con un traje más moderno. La versión Sport, nueva para esta generación, oscurece molduras, afina la parrilla y le da ese aire de “ejecutivo que ahora va al gimnasio”. Desde fuera funciona: el SUV se ve más bajo, más plantado, Infiniti sabe jugar con la ilusión óptica.
Por dentro, el Sport toma lo mejor del QX60: una cabina que, sin ser minimalista, evita el barroquismo de algunos rivales japoneses. Los materiales se sienten bien al tacto, y la pantalla central, grande, nítida, bien integrada, deja de ser un adorno para convertirse en un copiloto digital.
La interfaz, heredada de las últimas actualizaciones de la marca, responde con rapidez y no obliga a navegar menús interminables para ajustar funciones básicas. El ambiente es silencioso, aunque no tanto como en un XC90; hay un murmullo constante que recuerda que este SUV no nació en Ingolstadt.
La cabina transmite esa sensación de “premium accesible”: cuero bien cosido, iluminación ambiental discreta, mandos sólidos. No es un santuario escandinavo ni un laboratorio alemán, pero sí un espacio donde uno puede pasar horas sin fatiga visual ni táctil.

Dinámica de Manejo
Aquí es donde el apellido Sport empieza a sudar. El QX60 del 2026 mantiene el motor VC-Turbo adoptado en 2025, un cuatro cilindros de compresión variable que reemplazó al V6 tradicional. No hay cambios mecánicos reales para el acabado Sport, y el carácter sigue siendo más racional que emocional .
Al incorporarte a la autopista, el torque llega con un pequeño retraso, como si el motor necesitara un segundo para decidir qué personalidad adoptar. No es un turbo lag clásico, sino una especie de “lag intelectual”: el sistema piensa antes de actuar.
La transmisión automática hace su trabajo sin sobresaltos, en curvas, el QX60 Sport gestiona su peso con dignidad, la suspensión prioriza el confort, y aunque el chasis no se descompone, tampoco invita a explorar límites.
El aislamiento acústico es bueno, la dirección, por su parte, es ligera y predecible, ideal para maniobrar en estacionamientos, pero sin la precisión que uno esperaría de un vehículo con la palabra Sport en la cédula.

El Valor de lo Esencial
Entonces, ¿por qué elegir el QX60 Sport sobre otros QX? Porque esta versión ofrece la estética más atractiva de la gama sin obligarte a subir al QX80, cuyo tamaño y precio ya juegan en otra liga.
El Sport es el punto justo para quien quiere un SUV con presencia, con un interior bien resuelto y con suficiente equipamiento de seguridad y asistencia, recordemos que el QX60 ha sido reconocido como Top Safety Pick+ en años recientes.
Además, el precio de entrada del Sport, lo coloca en una zona donde el valor percibido es alto: más accesible que un alemán equivalente, más refinado que un japonés generalista. Y aunque no sea el más dinámico, sí es uno de los más cómodos para el día a día.
El Infiniti QX60 Sport 2026 es un SUV que promete actitud, pero entrega serenidad. No es el atleta que su nombre sugiere, pero sí el compañero confiable que te lleva lejos sin drama. Y a veces, en un mercado saturado de promesas infladas, eso es exactamente lo que más se agradece.

